Estudiar las trayectorias de alumnos, desde la “educación rural” hasta la “educación superior” en la región trifronteriza de Arica y Parinacota, requiere situarse en las diversidades culturales de sus comunidades. Esto se debe al cruce e intercambio rural y urbano de las personas, motivado por la vecindad y, principalmente, por razones económicas. Al mismo tiempo, por las limitaciones propias de la ruralidad, que se reflejan en elevados índices de vulnerabilidad en el estudiantado rural chileno y del continente. También por las restringidas oportunidades que disponen los alumnos, cuyas familias, en general, no cuentan con la enseñanza media completa, que les impide apoyar los procesos de enseñanza y aprendizajes de sus hijos. Además, presentan características culturales y étnicas tensionadas por un Currículum Nacional de Enseñanza (básica y media). Este currículum valora los procesos de “chilenización” y la colonización europea en Chile, lo que limita su pertinencia cultural en la Región de Arica y Parinacota. Esto se ve contrarrestado por el aporte que realizan las “comunidades educativas rurales”, que otorgan pertinencia cultural en su “currículum informal” mediante actividades que hemos evidenciado en los proyectos Fondecyt que preceden esta propuesta (Nº 1160869, 1181713 y 1221330).
Se suma, además, que la mayoría de los establecimientos escolares de la región del estudio ofrece servicios hasta 6° año de Enseñanza Básica, que obliga al estudiantado a trasladarse, forzosamente, a internados u otras escuelas o colegios de zonas urbanas, lo que en muchas oportunidades ocurre sin el acompañamiento de familiares. Este paso hacia la “educación pública urbana” invisibiliza al alumnado que, posteriormente, ingresa a la “educación superior” -universitaria o Centros de Formación Técnica (CFT)-, debido a la ausencia de registros sobre la totalidad de estudiantes rurales que acceden a este sistema (universidad o CFT).
Por lo anterior, nos preguntamos: ¿qué puntos de inflexión motivan a un estudiante de “educación rural” a ingresar a la “educación superior” en la región del estudio? ¿Qué factores permitirían su permanencia o no en ella? ¿Qué políticas de integración cultural aplican las universidades y los CFT? Y, por último, ¿cómo estas políticas son valoradas por las comunidades educativas, en especial, por el estudiantado proveniente de la educación rural?
Proponemos analizar las trayectorias educativas en la educación superior pública del alumnado proveniente desde la educación rural a la urbana. Escucharemos las voces de autoridades, profesores, funcionarios y estudiantes, que asisten al segmento superior estatal chileno en la región trifronteriza de Arica y Parinacota. Se analizarán las políticas públicas vigentes, las valoraciones y los puntos de inflexión identificados en el contexto de movilidades transnacionales y de diversidades culturales del extremo norte de Chile.
Metodológicamente, la propuesta se basa en un diseño mixto, predominantemente cualitativo, con un enfoque intercultural situado y multivocal de estudio de casos múltiples en educación superior; con estrategias multimétodo de recolección y de producción de datos; y análisis de contenido temático a través del programa informático QSR-Nvivo 15. Este estudio de cuatro años incluye la selección y el análisis de las políticas públicas en materia de interculturalidad implementadas y vigentes -o por implementar- en el Centro de Formación Técnica (CFT) Estatal Arica y Parinacota y la Universidad de Tarapacá (UTA), en Arica. Se focalizará en la producción de datos a partir de las voces de autoridades, profesores, funcionarios y alumnos que asisten a la educación superior estatal chilena en la región de estudio. También se analizarán las valoraciones de las comunidades educativas respecto a la integración cultural y los puntos de inflexión en el desarrollo de la formación educativa del alumnado. Esto se hará desde una perspectiva retrospectiva y autobiográfica, abarcando la transición de la educación rural a la universitaria y técnica superior.
Se espera generar conocimientos sobre el rol de la educación superior en la integración cultural del estudiantado proveniente de la educación rural. Asimismo, generar información o documentar las trayectorias educativas y, luego, recomendar políticas públicas que promuevan la integración cultural, la equidad y el respeto a las diversidades culturales presentes en las instituciones de educación superior en la región del estudio. Además, se espera que estas políticas públicas promuevan espacios de formación valórica hacia las culturas originarias de su estudiantado y sus aportes a la educación superior en contextos multiculturales, como los del extremo norte de Chile.
Studying the educational trajectories of students from “rural education” to “higher education” in the tri-border region of Arica and Parinacota requires an understanding of the cultural diversities embedded in their communities. These trajectories are shaped by rural-urban mobility driven by geographical proximity and, above all, economic reasons. At the same time, they are marked by the structural limitations of rurality, which are reflected in high levels of vulnerability among rural students in Chile and across Latin America. These students often face restricted educational opportunities, coming from families in which parents generally have not completed secondary education and are therefore unable to support their children’s learning processes. Furthermore, these students embody cultural and ethnic characteristics that are in tension with a National Curriculum for basic and secondary education that prioritizes “Chileanization” and European colonization narratives, limiting its cultural relevance in the Arica and Parinacota Region.
This tension is, however, counterbalanced by the contribution of rural educational communities, which provide culturally relevant learning through their “informal curriculum”—a dimension observed in previous Fondecyt-funded research projects (Nos. 1160869, 1181713, and 1221330).
An additional challenge is that most schools in the region only offer education up to 6th grade, forcing students to relocate to boarding schools or urban institutions—often without the accompaniment of their families. This transition to “urban public education” frequently renders invisible those students who later access higher education—whether at universities or Technical Education Institutions (TEIs)—given the lack of official records tracking rural students entering these systems.
Given this context, the following questions guide our inquiry: What inflection points motivate students from rural backgrounds to pursue higher education in the region under study? What factors influence their persistence or dropout in higher education institutions? What cultural integration policies are implemented by universities and TEIs? And finally, how are these policies perceived by educational communities, particularly by students with rural educational backgrounds?
This project aims to analyze the educational trajectories of rural-origin students within Chile’s public higher education system, focusing on their transition from rural to urban contexts. The voices of institutional authorities, faculty, staff, and students in the public higher education sector in the tri-border region of Arica and Parinacota will be central to this analysis. Current public policies, community perceptions, and key inflection points will be examined in the context of transnational mobility and cultural diversity in northern Chile.
Methodologically, the study adopts a mixed-methods design with a predominant qualitative approach, grounded in an intercultural, situated, and multivocal perspective through a multiple case study framework in higher education. It incorporates multimethod strategies for data collection and production, and thematic content analysis using QSR-NVivo 15 software. Over four years, the study will include the selection and analysis of current and pending public policies on interculturality implemented at the State Technical Education Institution (TEI) of Arica and Parinacota and the Universidad de Tarapacá (UTA) in Arica. It will prioritize the generation of data from the voices of institutional stakeholders and students within these institutions, focusing on how cultural integration is perceived and the inflection points that shape students’ educational development. This will be approached through a retrospective and autobiographical lens, covering the transition from rural schooling to university and technical education.
The project seeks to contribute knowledge on the role of higher education in fostering the cultural integration of students from rural backgrounds. It also aims to document educational trajectories and provide recommendations for public policies that promote cultural integration, equity, and respect for cultural diversity within higher education institutions in the region. Furthermore, it aspires to encourage the development of value-based education that recognizes and integrates Indigenous cultures and their contributions to higher education in multicultural contexts such as northern Chile.